lunes, 5 de febrero de 2018

Llega el momento

2010...

Un año dificil para muchos chilenos, un año que quizás marca la diferencia en mi vida.
Vivimos uno de los terremotos más grandes, o al menos para mi fue heavy. Se acababan las vacaciones, pronto habia que volver al suplicio de ser tesista (cosa que creiamos era lo más fácil de la carrera, pero nos equivocamos y mucho).

Mi familia estaba compuesta  por mi madre, mis dos hermanas y mi pequeño. Esa noche era una noche como cualquiera, una noche donde para variar nos acostabamos tarde, cada una en su mundo en internet, mi hermana menor habia salido a Penco y mi otra hermana me llenaba los oidos con sus "no historias amorosas". Ya eran las 3:30 y yo luchaba por no quedarme dormida, mientras mi hermana repetia una y otra vez lo mismo... cada vez se escuchaba más lejos... cada vez...
Cuando de repente me "despierta" mi hermana diciendo que escucho algo horrible y yo apenas diciendole que porfa durmiera de una vez, en eso... la tierra comienza a moverse, la miré tranquilizandola, que era un temblor como cualquiera... y empezó más fuerte, nunca supimos como salimos de la cama disparadas a la pieza de mamá. Mi madre era el fiel reflejo de gasparin, en medio de la oscuridad absoluta, porque debido al gran movimiento todo quedó oscuro. La llevamos al respaldo de la puerta, ella estaba choqueada, ni siquiera se afirmaba, de repente se acordó de mi hna menor y se puso a rezar y por mi cabeza pasaba la idea de que podíamos morir, pero algo me decia que aun no era nuestra hora, pensé en mi hna y en como podriamos comunicarnos con ella despues de esto... el movimiento tendió a parar, pero de pronto sentimos como si bajo la tierra hubiera un remolino que tomaba más fuerzas, se vino con todo... y yo asustada comencé a decir miles de improperios, gritando que parara... mi madre y mi hna seguian rezando.

Pasado esos minutos, pregunté por mi pequeño... me asusté al no encontrarlo, de repente lo vi sobre la cama, echado, tieso, no se movia, no nada. Lo abracé, lo acaricie fuerte... hasta que reaccionó y solo tiritaba y tiritaba.

¿Cómo una noche cualquiera se transforma en una desgracia nacional?