lunes, 26 de agosto de 2019

Azul

     Tener un hijo debería ser EL evento de tu vida, lo mejor que te podía pasar en la vida... y no es que no fuera así, pero creo que siempre sentí que algo estaba mal.
     Eso sin contar el evento nódulo.. obviamente.
     
     A los 6 meses empecé a ver mmm como decirlo... unos tiritones raros en mi peque, cómo eso ocurría mientras tomaba papa y se quedaba dormido, lo fui asociando a eso... quizás esos fueron los eventos que empezaron a cambiarlo todo.

     Con el paso de los meses se fueron sumando cosas, la aberración por el baño, la negativa al gateo, caminar se fue atrasando (aunque lo logró al año y 4 meses, con torpeza, pero lo logró)... lo más determinante fue su falta de contacto visual, no responder a su nombre, al salir siempre iba con miedo, como tenso... todo le daba miedo o iba absolutamente serio... a excepción cuando reconocía el camino a casa... ahí volvía cantando, relajado. Ahora se suman la hiperactividad, la dificultad para concentrarse o estar sentado.. tranquilo... la rigidez en ciertas actividades, la negativa al cambio de actividades, la poca sociabilidad.. y así... tal parece que suma y sigue...

     En días como hoy, en que no entiende lo que uno le dice, en que hace un espectáculo en la recepción del edificio, en que siento como la miran raro (no sé si a ella o a mi)... miro al cielo y pienso.. y digo... no quiero tener un hijo con autismo!!!!. no quierooo!!!, ... no me la puedo!!!... yo te pedí que fuera sanooo... porquee!!!?? porqué a mi??... y luego me averguenzo de lo que pienso y digo y pido perdón por sentirme así, sobrepasada, en negación... con miedo por el futuro, porque no quiero que sea "el rarito", porque no quiero tener una vida más difícil aún...
     Creo entender a esas madres que abandonan... algunas quizás porque no se la pueden, porque están agotadas, o que sé yo... creo entender ese sentimiento... la única diferencia entre ellas y yo... es que yo sigo aquí.

     Se supone que todo iba a mejorar, porque tengo estudios y me saque la cresta para sacarlos, para no repetir la historia de mi madre, para poder ganar mis cosas, asegurar mi vejez, darme gustos siendo joven... Hola!!!, aquí estoy... nada de eso veo que se podrá concretar a corto plazo... mi peque me necesita... ojalá hiciera que las cosas fueran más sencillas.. cómo será con aquellas mamás que tienen un hijo con autismo severo???... 

     Hay días en que mi frustración me supera... hoy... es uno de esos días...


miércoles, 21 de agosto de 2019

Amistad sin chocolate

No me puedo ir a dormir con este enjambre en la cabeza...

Se supone que uno no debería esperar nada de nadie, hacer las cosas por que te nacen sin esperar nada a cambio y todas esas frases bonitas o de madre Calcuta, perooo... en estricto rigor seamos honestos... nadie hace eso, porque de alguno u otra forma todos esperamos sentirnos importantes para el otro, correspondidos o simplemente valorados (nada descabellado pa mi gusto).

Resulta que tengo un tema con una amiga "del alma", la verdad es que siempre ha sido bien dejaita para "cultivar la amistad", si bien es cierto cuando uno busca su apoyo está... pero eso de preocuparse por ti o de preguntar como estai... definitivamente no es su fuerte, pero yo la quiero igual. Tanto así que la escogí como madrina de mi hija (error).
Se supone que una madrina es tu segunda madre, una persona presente y preocupada... no lo es, sin ir más lejos jamás ha venido a un cumpleaños de su ahijada y para que vamos a decir que se acuerda de saludarla para su día o llamar para saber como está???... pues de eso ni hablar...

Aún así... yo valoro su amistad, respeto sus formas y no le exigía nada a cambio... resulta que hoy, uno de esos días en que la llamo para saber cómo se encuentra (porque está embarazada y el teléfono por ahora es la única forma de estar en contacto)... entre la actualización de nuestras vidas, los pelambres varios y etc... me entero que va a hacer el baby shower de su hija y adivinen... yo no estoy invitada.

No sé ustedes, pero quizás seré chapada a la antigua, pendeja or whatever... pero si es la madrina de mi hija, la considero como una de mis mejores amigas, sabe casi todos mis secretos, etc etc etc (se entiende no?)... creo que me merecía un lugarcito dentro del selecto grupo de invitados y enterarme a pito de nada de esto fue un balde agua fría y soy super honesta... me dolió hasta el alma su desaire.
Siii puede ser que no está obligada a invitarme, que puede tener sus motivos etc, etc... pero no es primera vez que me hace sentir "excluida"... ahora si no es la primera vez que lo hace la pregunta cae de cajón... y porqué cresta la sigues considerando???, pues puede ser de weona no más, o simplemente que la quiero mucho y que a pesar de todo la considero... weona po!.

Le he dado mil vueltas a todas las veces que he estado para ella, a las 2 semanas que pasó en mi casa porque se peleo con el viejo, a las veces que le presté el hombro para llorar por culpa de un saco de w... o por culpa de su gran madre.. etc, etc... de verdad creo que no me merezco su desaire, pero ya está... 

De cierta forma... nada de cierta forma!!!, me piqué, me aburrí, me cansé... pido al universo con más fuerza que quite de mi vida a personas así, que ya no estoy para personas egoístas, envidiosas o lo que sea... yo valgo como persona y como amiga, quizás no tengo las lucas del resto, quizás son más simple para mis gustos o para lo que compro.. como sea... estoy vibrando de manera distinta y lo siento...

Ya no quiero sentirme nunca más así, ya no quiero ser excluida.. la que te quita de mi vida soy yo...

Me alejo de lo que me hace mal...


martes, 20 de agosto de 2019

El inicio...

Desde chica siempre me ha gustado escribir, creo que resulta absolutamente terapéutico cuando hay cosas que tienes atragantadas y o puedes o no quieres decir... el problema de eso es que dicen que en el chakra de la tiroide se van acumulando y todas esa "mala energía" te termina provocando distinto tipo de enfermedades... mito o realidad?, creo que en mi caso fue verdad.

Es increíble como el cuerpo al final te termina pasando la cuenta de un mundo desenfrenado y que te termina absorbiendo por distinto motivos... la pega, los hijos y que se yo.

En esta vida en la que pocas veces nos damos cuenta o nos queremos dar cuenta de lo que hay a nuestro alrededor, tuve que pasar algo que me llevó a cuestionarme desde el "porque a mi" hasta llegar al "estoy chata de toda esta mierda". Me cuestioné pasajes de mi vida, las personas que me he cruzado, las amistades, la familia y me encontré como una niña pequeña desprotegida, llegué hasta mis peores miedos, encontré mis debilidades, mi lado oscuro o mi lado B. Me encomendé a Dios, a ese ser supremo y clamé misericordia... en mi desesperación pude sentir ese calor y tranquilidad, pero como ser humano me sentí absolutamente "incompetente" y totalmente fuera de lugar.

Ya venía de algunas situaciones familiares que habían roto ese piso seguro que caminaba a diario y esto vino a ser la guinda de la torta, en lo que se suponía debía ser uno de los momentos más mágicos y satisfactorios de mi vida... mi maternidad... acompañada de un nódulo tiroideo de 4 cm y creciendo.

¿Cómo se suponía que iba a disfrutar de los primeros días de vida de mi hija teniendo un nódulo y que no sabía si era cáncer o no? (porque uno siempre se pasa el peor rollo... o en realidad YO siempre me paso el peor rollo). A todo eso hay que sumar la revolución de hormonas que pasaba por mi cuerpo, esa montaña rusa emocional, el miedo a la muerte y a ser una pésima madre (y conste que resumí las calamidades que pasaron por mi cabeza en ese entonces).

Afortunadamente pasé la prueba, aunque esto no estuvo exento de problemas, discusiones y tonteras... con el tiempo fui desarrollando un tipo de persona media repelente para el resto... la soberbia y esa "dueña de la verdad" (así me pusieron mis hermanas), me hizo pasar uno que otro mal momento.

La llegada de mi hija trajo mucho aprendizaje, como por ejemplo el darme cuenta que no todo puede estar bajo mi control, que las cosas jamás saldrán como las tengo programadas y que la frustración iba a ser una desagradable amiga con la cual debía lidear de una vez por todas... 

Y les cuento algo?, aun sigue aquí hinchando las pelotas!!, esa "visita" que nadie invita y que no sabes como cresta sacarla de tu casa...